Mapache a la vista

Los mapaches son parte de nuestra fauna silvestre, así como lo son las iguanas, las ardillas, los jaguares, los colibríes y gran cantidad de otras especies de animales.

Generalmente, los mapaches han habitado las áreas protegidas de nuestro país (como por ejemplo, el parque Nacional Manuel Antonio), sin embargo, desde hace algunos años, los mapaches también habitan las zonas urbanas del Gran Área Metropolitana.

Según datos del MINAE , se les ha visto en la Sabana, Moravia, Tirrases de Curridabat, San Isidro de Heredia, El Carmen de Guadalupe, Oreamuno de Cartago, Barrio Aranjuez, Paseo Colón, San Sebastián, Desamparados y si se descuida, lo podría ver en el patio de su casa.

A continuación les contaremos más sobre los hábitos alimenticios y de vida de este animal, y unos consejos, en caso de toparse con uno de ellos.

 

 

 

 

Estilo de vida
El Procyon lotor (nombre científico del mapache), es un mamífero de hábitos nocturnos, que usualmente vive cerca de cuerpos de agua, como ríos, acequias, riachuelos, bosques húmedos, entre otros.

Los mapaches cazan de noche y duermen de día. En su estado natural, les gusta instalarse en espacios huecos, como troncos de árboles, agujeros en las rocas, y en zonas urbanas, preferirá los cielo rasos, instalaciones abandonadas, y cualquier otro espacio que pueda tomar como su territorio.

Características físicas de los mapaches
Identificar un mapache es relativamente sencillo: tienen una marca en la cara, que parece un antifaz de color oscuro.

Tienen el pelo tupido y largo, de color marrón grisáceo, y una cola larga en relación a su cuerpo, con anillos de color negro.

Su tamaño varía entre los 40 y 70 cm, y tienen la nariz ancha, la cabeza achatada y el hocico puntiagudo.

Hábitos alimenticios
Los mapaches son animales omnívoros, es decir, que comen de todo. Pueden alimentarse de ranas, sapos, cangrejos, semillas, frutas, y por supuesto, todo tipo de desperdicios de comida para seres humanos.

Cuando van de cacería, localizan a sus presas en aguas no muy profundas, o en la tierra. Una vez que el mapache tiene a su presa, la revisará y la olfateará, y si su nariz lo aprueba, se la comerá.

Los mapaches al igual que otros animales silvestres, no dependen del hombre para sobrevivir, y si los alimentamos, en lugar de hacerles un bien, les hacemos un daño.

Si usted le da de comer a un mapache, va a interferir en sus hábitos de vida, y además se va a ganar un inquilino permanente.

Reproducción

El proceso de gestación es de 9 semanas aproximadamente, y una hembra puede llegar a tener de 2 a 5 crías por vez.

La hembra cuidará a su cría por lo menos por un año, y durante ese periodo, la familia, incluyendo al macho, permanecerá junta.

¿Por qué un mapache en una zona urbana o residencial?
Aún no existe un estudio científico, que determine la causa de la migración de estos mamíferos, pero se cree que la pérdida del hábitat natural del animal, es la principal causa de este desplazamiento.

¿Qué pasa si me encuentro con un mapache?

No hay que alarmarse. En condiciones normales, si un mapache se encuentra con un ser humano, su instinto le hará huir, para no ser atrapado.

La mejor recomendación es no tratar de tocarlos, ni acorralarlos, por el contrario, hay que facilitarles la salida.

Una reflexión: los mapaches son animales encantadores, que no pretenden hacernos daño, ni invadir nuestro territorio; ellos ni siquiera saben lo que está ocurriendo. Vivimos en un solo mundo, en el que tenemos que compartir espacio. La naturaleza, ha privilegiado al ser humano con razonamiento, por eso es nuestra responsabilidad, buscar formas de convivencia en armonía con la vida silvestre.

Sitio oficial APREFLOFAS - Conservación del Medio ambiente - Información ambiental - esfuerzos por el ambiente
Asociación Preservacionista de Flora y Fauna
Tel.: +(506)2240-6087 / Fax: +(506) 2236-3210
- Copyright 1985-08 © SWS Design
2008

 

s.